Solvay Martorell, modelo de responsabilidad social de género

La política de teletrabajo es usada de ejemplo para ilustrar la óptima adaptación al cambio desde la perspectiva del género por la Guía de buenas prácticas en responsabilidad social del género.

La iniciativa de teletrabajo de la fábrica de Solvay Martorell ha sido empleada como ejemplo de “buena práctica” para la adaptación al cambio de ubicación de la empresa desde la perspectiva del género por la Guía de buenas prácticas en responsabilidad social del género.

El compendio de buenas prácticas resalta, por un lado, el buen hacer de la Dirección General de Solvay España al mantener el programa de teletrabajo cuando se produjo el traslado de las oficinas centrales de Barcelona a Martorell en 2010 y, sobre todo, el hacerlo extensible al conjunto de empleados de la planta. Y por el otro, remarca el gran éxito y reconocimiento que tiene el programa entre las empleadas de Solvay Martorell. Aunque solo suponen un 15% del total de empleados de la fábrica, la mitad de los trabajadores acogidos a la iniciativa son mujeres.

La Guía expone que mantener el programa de teletrabajo al personal de Solvay, y ampliarlo a todos los trabajadores de la planta de SolVin, fue clave para la adaptación de todo el personal a la nueva ubicación. Actualmente, la posibilidad permanente de poder acogerse a la iniciativa “aporta flexibilidad, estabilidad y satisfacción” entre el personal. Y cuenta con el añadido de que las mujeres son las más beneficiadas porque les permite conciliar más fácilmente la vida laboral y familiar. El resultado de todo ello según la Guía: “un mayor compromiso, satisfacción y resultados” de los empleados.

 

La Guía de buenas prácticas de responsabilidad social del género

La Guía de buenas prácticas en responsabilidad social del género ha sido editada en 2013 por cinco profesoras de la Universidad del País Vasco (UPV), cuatro de ellas doctoras especializadas en innovación, marketing y relaciones laborales, con el objetivo de promocionar los beneficios económicos, competitivos y de posicionamiento empresarial que suponen las políticas de igualdad para las empresas.

Solvay Martorell, modelo de responsabilidad social de género