Jordi Díaz, Dr. en Químicas e Ingeniero Superior de materiales por la UPC

Jordi Díaz Nanodivulga

La Universidad de Barcelona (UB) ha puesto en marcha el proyecto NanoDivulga, un conjunto de actividades dirigidas a acercar el mundo ‘nano’ a la ciudadanía, para extender el conocimiento de las propiedades únicas de los nanomateriales. Un proyecto para hablar, debatir y enseñar qué significa y cómo nos afecta la nanotecnología.

Esta iniciativa es fruto de la colaboración entre los Centros Científicos y Tecnológicos de la UB (CCiTUB), el Institut de Ciències de la Educación (ICE) y la Unidad de Cultura Científica e Innovación (UCC+i). Colaboran el Instituto de Nanociencia y Nanotecnologia (IN2UB), el Laboratorio de Medios Interactivos (LMI) y el Observatorio de Bioética de la UB. 

“Queremos llevar la nanotecnología fuera de la universidad” 

Entrevistamos al Dr. Jordi Diaz, Dr. en Químicas (especialidad en materiales) e Ingeniero Superior de materiales por la UPC. Es coordinador de la Unidad de Técnicas Nanométricas de los Centros Científicos y tecnológicos de la Universidad de Barcelona (CCiTUB) y coordinador de la unidad NanodivulgaUB, unidad de la Universidad de Barcelona, orientada a acercar la nanotecnología a la sociedad desde un triple enfoque: el social (Nanodiálogo), el educacional (Nanoeduca) y el divulgativo (Nanodivulga).

¿Cómo surge la idea de crear la unidad NanodivulgaUB?

Nace a finales del 2014 y oficialmente se presentó este 2015, dentro de las Jornadas Nacionales de Nanodivulgacion, que organizamos en Barcelona, como una evolución natural a partir de una experiencia acumulada previa en nuestro trabajo en los CCiTUB de la UB. En concreto en la Unidad de técnicas nanométricas , la cual tiene bastante experiencia y tradición en organización de jornadas, congresos orientados a la difusión y el conocimiento de nuestras técnicas (Microscopía Confocal, Interferométrica, de Fuerzas Atómicas,etc). Dentro de este entorno, surge NanoDivulgaUB, con una idea similar a UB Divulga, aunque centrándonos en el campo de la Nanociencia y la Nanotecnología. Pensamos que podíamos aportar nuestro grano de arena para acercar la nanotecnología a la sociedad.

También quisiera remarcar un hecho más personal: me considero nanodivulgador. Para ser divulgador tienes que tener una cierta vocación, te debe gustar; al final, es una opción personal. 

¿Cuál es su principal objetivo?

Dar a conocer todas las iniciativas relacionadas con nanotecnología que se hacen en la UB, acercándolas a la sociedad y probando que lo que hacemos en la UB tiene un beneficio social para todos. 

¿Qué tipo de acciones realizan?

Una de las primeras fue el primer Encuentro de Nanodivulgación, que se llevó a cabo el pasado mes de febrero. Conseguimos traer a algunos de los principales divulgadores de la nano presentes en España. A partir de ahí, el objetivo es crear una plataforma nacional de nanodivulgacion de cara al 2016, una plataforma que englobe todas las acciones e iniciativas que se están haciendo en España. El reto es acercar a la sociedad a una tecnología que ya afecta a nuestras vidas y de la que se tiene todavía una percepción social muy baja.

De cara al 2016 también estamos preparando un festival de Nanociencia y nanotecnología en varios puntos de la geografía española. Otra actividad ya en marcha es Nanoeduca, que trabaja en la formación del profesorado de bachillerato y secundaria, para que ellos transmitan los conocimientos adquiridos a sus alumnos. 

Amplíenos lo de Nanoeduca.

Es nuestra aportación educacional. Lo que pretendemos es hacer un curso de formación a docentes, donde se relacione la nanotecnología con actividades ya presentes en el currículo docente, centrándonos en los campos que engloba la STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) pero sin olvidar las implicaciones ético-sociales de la nano. NanoEduca busca la formación de base al profesorado para luego aplicarlo en las aulas. 

¿Es complicado introducir la nanotecnología en el aula?

No es fácil, ya que los currículos y temarios actuales son concretos y bastante rígidos; por tanto, es complicado buscar la actualización y la ‘modernización’ de los mismos. Debido a esto, en la próxima edición de Nanoeduca ampliaremos y mejoraremos el programa gracias a un convenio de colaboración con el CESIRE (Centre de Recursos Pedagògics Específics de Suport a la Innovació i la Recerca Educativa) del departamento de Educación de la Generalitat, para intentar introducir la nanotecnología en la enseñanza curricular y así garantizar un futuro y una continuidad en su aplicación posterior. A su vez, tendremos la colaboración del Instituto Catalán de Nanotecnología y de la Universidad Autónoma de Barcelona, permitiéndonos mejorar contenidos, ampliar temario y lograr uno de los programas de enseñanza de la nanotecnologia que se han realizado en España. 

¿Son pioneros en esta iniciativa?

La referencia, como siempre, son los norteamericanos. Los anglosajones están muy abiertos y predispuestos a difundir y divulgar información/formación de ‘lo que hacen’; aprendieron la lección con el problema de los transgénicos. En EEUU tienen una plataforma, www.nicenet.org, diseñada para dotar de recursos educacionales a profesores y estudiantes, orientadas ambas a la enseñanza de la nanotecnología a la sociedad en general, desde escuelas, museos, etc. Funciona desde hace más de 10 años en paralelo a la NNI (National Nanotecnologíanology Iniative).

En Europa, hay varios proyectos en marcha: Nanoyou, Nanopinion (con colaboración española), Nanodiode, NanoEis… Todos ellos enfocados al diálogo y a la divulgación tecnológica y a la formación. También ha habido otras iniciativas a nivel estatal y, aunque no somos pioneros, nuestra aproximación es muy completa, ya que hemos intentado aprovechar los recursos ya existentes y aportar algunas ideas propias.

 
Pasemos a hablar de la vertiente divulgativa.

Desde Nanodivulga UB queremos hablar de la nanotenología fuera de la universidad. Por ejemplo, hablando de aplicaciones, riesgos y beneficios en entornos no universitarios: centros cívicos , muesos, escuelas y otras entidades. 

Otro aspecto muy importante que estamos trabando en el campo de la divulgación, está enfocado al mundo laboral. Estamos colaborando activamente con el Departament de Treball, para formar/informar a los trabajadores implicados de los riesgos potenciales asociados a las nanotecnologías. 

“La nanotecnología aporta más beneficios que riesgos, pero el consumidor tiene derecho a conocer lo que consume” 

Por otra parte, las tareas de nanodivulgación son necesarias, ya que se estima que miles de productos nano ya inundan el mercado sin que el gran público conozca su presencia, y este tema ha sido éticamente cuestionado. Es perentorio evitar la mala experiencia previa de otros productos cuestionables que se incorporaron en los artículos de consumo cotidiano. Con esto no quiero decir que los productos nano sean tóxicos. Mi opinión es que aportan más beneficios que riesgos, pero el consumidor tiene derecho a conocer lo que consume. Por primera vez una nueva tecnología se aproxima a nosotros con responsabilidad y transparencia, intentando anticiparse a problemas futuros, cosa que por otra parte, no se había hecho anteriormente nunca, hecho destacable y valorable. 

Nos quedan el tercer ámbito: los Nanodiálogos.

Es el aspecto ‘filosófico’. Como sabemos, las nanotecnologías ya están en edad adulta, se desarrollan desde avanzados los años noventa, en plena expansión de la globalización económica, y están suponiendo una tecnología de impacto y de interés general, como en su día lo fueron las TIC, las biotech, etc. En este ámbito, queremos trabajar la interrelación entre la ética y el impacto social de las nanotecnologías en la sociedad. Buscamos abrir debates, hacer mesas redondas, establecer un diálogo entre los diferentes actores. Así, por ejemplo, en julio, dentro de un curso de verano muy completo sobre nanotecnologías (‘Del laboratorio al supermercado. ¿Qué quieres aprender de la nanotecnologia?’vamos a organizar un par de mesas de debate para explicar y debatir beneficios y riesgos de esta tecnología y cómo la tenemos que tratar y abordar. Porque sabemos que la nanotecnología tiene relación con la industria armamentista o puede ahondar en las diferencias entre el primer y el tercer mundo, pero también es muy destacada su utilización en mejoras energéticas, contra el cáncer, en uso y distribución de agua… 

“La posición ética respecto de la nanotecnología va más allá de una elección individual entre lo que es bueno y lo que es malo” 


Temas un poco contrapuestos, ¿no?

La posición ética respecto de las nanotecnologías va más allá de una elección individual entre lo que es bueno y lo que es malo, ya que los diferentes sectores sociales tienen intereses diferentes que defienden políticamente, y sobre los cuales es necesario reflexionar. Queremos dialogar sobre cómo podemos tratar todos estos temas desde los aspectos éticos, aprovechando herramientas ya existentes que nos aporta la Bioética.

Esta iniciativa sí que creo que es pionera en España. Queremos generar debate y diálogo, todos al mismo nivel; no lecciones magistrales, donde el experto adoctrina al no experto. Queremos compartir experiencias para crear un observatorio especializado en estas nuevas tecnologías. De momento, estamos logrando una muy buena aceptación y esperamos llegar a formar ‘El Club de los nanodivulgadores’.

Jordi Díaz, Dr. en Químicas e Ingeniero Superior de materiales por la UPC