Camp de Tarragona: presente y futuro del agua

Camp de Tarragona

La planta regeneradora es un ejemplo de uso y desarrollo sostenible, que garantiza el abastecimiento de agua para uso industrial sin utilizar agua de red 

Históricamente, Tarragona es una demarcación con una preocupación por el uso y suministro de un recurso natural tan esencial como es el agua. Desde siempre, Tarragona ha trabajado por dotarse de infraestructuras y sistemas que garanticen el desarrollo de su territorio, desarrollo que ha requerido de necesarias sinergias y colaboraciones entre su importante sector industrial y su población. Y el uso compartido del agua no es ajeno a estas necesidades.

En este contexto, y desde la más clara apuesta por la sostenibilidad, las empresas químicas de los polígonos de Tarragona, lideradas por la AEQT, promovieron la construcción y puesta en marcha de una planta regeneradora de agua para el Camp de Tarragona, desde una iniciativa pionera en Europa. El agua que se regenera procede de las depuradoras de Vilaseca-Salou y de Tarragona. 

"El proyecto de construcción de la planta ha sido ejecutado mediante una UTE entre AITASA y Veolia Water" 

El proyecto de construcción de la planta, impulsado desde la Agencia Catalana del Agua (ACA), ha sido ejecutado mediante una UTE entre AITASA (Aigües Industrials de Tarragona SA) y Veolia Water, con el claro objetivo de disponer de un suministro independiente de agua y como respuesta a las necesidades de agua de la zona.

El diseño de la planta de tratamiento terciario ha corrido a cargo de la empresa Veolia Water, mientras que AITASA se ocupa de la operación y distribución del agua regenerada a las empresas.

Los distintos procesos y fases del proceso de regeneración del agua procedente de las EDAR (clarificación con arena, microtamices, filtración en doble etapa) cuentan con tecnología aportada por Veolia, además de las aportaciones de las membranas de Dow W&PS en la etapa de osmosis inversa. Todo el proceso produce un agua de calidad apta para el uso industrial como agua de calderas y proceso.

De este modo, las industrias de Tarragona se aseguran una parte importante del suministro de agua que requieren para su actividad, sin necesidad de recurrir al agua del río, quedando ésta liberada para dar servicio a otros usos del territorio. Lejos de ser una solución ‘económica’, el uso de esta agua regenerada supone un coste adicional para las empresas, pero garantiza el suministro de agua potable a la población, especialmente en épocas de elevado consumo como el periodo estival. 

"Dow W&PS aporta sus membranas en la etapa de osmosis inversa" 

Datos y previsiones 

La planta se puso en marcha a finales del 2012 (en su primera fase). Su capacidad actual de producción es de 6,8 millones de litros/día de agua desmineralizada. La previsión para el 2017, cuando funcione a pleno rendimiento, es de lograr una capacidad de regeneración de cerca de 19 millones de litros de agua/día, que equivale al caudal equivalente al consumo diario de la ciudad de Tarragona.

La red cuenta con 22 Km de distribución de agua a los polígonos Norte y Sur de Tarragona.

La planta regeneradora de agua de Tarragona es un ejemplo de uso y desarrollo sostenible, que garantiza el abastecimiento de agua para uso industrial, sin utilizar agua de red, tema muy importante en épocas de estrés hídrico.

En definitiva, hablamos de un proyecto que tiene la sostenibilidad por bandera y que busca dar soluciones al propio sector y al territorio que lo rodea. 

Así empezó todo

A finales de julio del año 2010, la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), l’Associació Empresarial Química de Tarragona (AEQT) y Aguas Industriales de Tarragona (Aitasa) firmaron un convenio que haría posible el suministro de 6,8 hm3 anuales de agua regenerada a las empresas del Camp de Tarragona. El acuerdo establecía que la Agència Catalana de l’Aigua, propietaria de las instalaciones de la depuradora de Vila-Seca, cedería la explotación de la planta de tratamiento terciario a Aitasa durante 25 años. Un convenio cuya base, según Jordi Molist, jefe del departamento de Planificación de Suministro de Agua de la Agència Catalana de l’Aigua, era la sustitución de agua potable por regenerada que incluso resulta más apta para aplicaciones industriales. Se preveía que tras unas primeras pruebas de funcionamiento, el suministro fuese ya regular a finales de ese año.

La actuación incluía la construcción de la planta de tratamiento terciario que abastecería de agua regenerada a toda la industria petroquímica tarraconense.

Dos actuaciones relacionadas entre sí harían posible el uso de 6,8 hm3 anuales de agua regenerada, de los que 5,8 hm3/año serían aprovechados por las empresas del Camp de Tarragona y 1 hm3/año para el establecimiento de caudales ambientales en el tramo final del río Gaià. “El hecho que las industrias de Tarragona se sirvan de agua regenerada implica un ahorro evaluado, en una primera fase, de 6,8hm3 anuales. Es decir, casi siete millones de m3 al año que, en su mayor parte, se liberan de agua potable procedente de la red de abastecimiento regional que es el Consorcio de Aguas de Tarragona. Por lo tanto, se trata de una liberación hídrica para usos domésticos de los ayuntamientos de la zona. Este sería el uso principal. Después, un hectómetro de estos siete se destinará al restablecimiento de los caudales de mantenimiento del río Gaià. En total, seis hectómetros para uso potable y uno más para uso ambiental”, especificaba entonces Jordi Molist, jefe del departamento de Planificación de Suministro de Agua de la Agència Catalana de l'Aigua.

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